Describe antes de ponderar
Registra superficie, profundidad, acceso, orientación, privacidad, vistas, ruido y protección frente al clima. Una franja estrecha y un espacio capaz de alojar una mesa no tienen la misma utilidad.
Comprueba también si la superficie es privativa, comunitaria de uso exclusivo o presenta discrepancias documentales.
Busca comparables con exterior
La mejor evidencia son viviendas semejantes que difieren principalmente en el espacio exterior. Repite la comparación con varios pares para evitar atribuir a la terraza efectos de altura, reforma o vistas.
Si las terrazas son muy escasas, quizá debas ampliar el rango de búsqueda o trabajar con escenarios en lugar de aplicar una ponderación fija.
Evita sumar metros sin explicación
Añadir toda la terraza a la superficie interior reduce artificialmente el €/m² y dificulta comparar. Mantén las superficies separadas y documenta el criterio utilizado.
El valor marginal puede cambiar con el tamaño: los primeros metros útiles pueden aportar más que una extensión adicional difícil de amueblar.
Distingue valor y atractivo comercial
Una buena terraza puede aumentar las visitas y acelerar la venta, pero no toda mejora de comercialización se traduce en la misma prima económica.
Presenta la contribución como parte del rango y explica qué evidencia sostiene la conclusión.
La terraza se valora por utilidad, escasez y evidencia comparable; no debe ocultarse dentro de los metros de vivienda.