Identifica qué mide cada documento
Anota literalmente el concepto: útil, construida, construida con comunes, parcela o elementos privativos. Después separa vivienda, terraza, garaje y trastero.
No compares solo el número. La definición y la fecha son parte del dato.
Construye una tabla de fuentes
Incluye Catastro, escritura, nota simple, planos, licencia y medición. Añade fecha, superficie, concepto y nivel de confianza.
Esta tabla permite descubrir si la diferencia procede de comunes, anexos, una ampliación o una simple mezcla de definiciones.
No regularices mediante una valoración
La valoración puede señalar la discrepancia y analizar su posible impacto, pero no modifica Catastro ni Registro ni determina por sí sola la legalidad de una obra.
Cuando la diferencia afecta a identidad, transmisión o financiación, consulta al técnico o profesional jurídico adecuado antes de presentar la superficie como verificada.
Refleja la incertidumbre en el resultado
Calcula escenarios con las superficies justificables y comprueba cuánto cambia la horquilla. Si el impacto es material, debe aparecer en la conclusión.
Evita elegir la superficie mayor para obtener un valor superior o la menor para elevar el €/m². La coherencia importa más que el resultado deseado.
Las discrepancias se concilian conservando definición, fuente y fecha; nunca promediando documentos que pueden medir cosas distintas.