Empieza por identificar el inmueble

Reúne la dirección completa, referencia catastral y, cuando esté disponible, una nota simple reciente. Estos datos ayudan a comprobar que vivienda, planta, puerta y anexos describen la misma finca.

Si aparece una diferencia entre la realidad y la documentación, consérvala como incidencia. La valoración no modifica Catastro ni Registro ni resuelve por sí sola la situación jurídica.

  • Dirección y referencia catastral
  • Nota simple o escritura
  • Identificación separada de garaje y trastero
  • Uso y situación de ocupación

Concilia las superficies

Anota por separado la superficie útil, construida y construida con comunes, indicando si procede de Catastro, escritura, plano o medición. No elijas automáticamente la cifra más alta ni hagas una media.

Terrazas, patios, garajes y trasteros deben permanecer visibles. Mezclarlos con los metros interiores puede distorsionar el precio por metro cuadrado y la selección de comparables.

Documenta estado y edificio

El año de reforma, las actuaciones realizadas y las fotografías ayudan a describir el estado aparente. Para el edificio resultan útiles la información sobre ascensor, accesibilidad, conservación, derramas e inspecciones conocidas.

Las imágenes no certifican instalaciones ocultas ni patologías. Cuando una incidencia puede ser material, debe quedar pendiente de inspección o revisión especializada.

Adapta la documentación a la finalidad

Para preparar un precio de venta puede bastar una ficha comercial bien documentada. Una hipoteca, una herencia con conflicto, un procedimiento judicial o una finalidad fiscal pueden exigir un informe formal y profesionales habilitados.

Antes de pedir documentos indiscriminadamente, define para qué se utilizará la cifra. Así se evita recopilar datos privados que no aportan al análisis.

Organiza una carpeta por preguntas, no por cantidad de archivos

Propuesta de trabajo: crea apartados de identificación, superficies, estado, comunidad y mercado. En cada uno conserva la fecha, procedencia y duda que resuelve el documento. Un archivo repetido no añade evidencia.

Supuesto ficticio: tienes escritura, recibo y fotografías, pero desconoces si el garaje anunciado pertenece al conjunto. La carpeta no está completa para comparar ese paquete aunque contenga veinte archivos. La siguiente acción es aclarar el anexo, no añadir más fotografías del salón.

Hoja de incidencias para entregar al profesional

Copia este esquema para cada duda; incluye solo datos necesarios para el encargo.

  • Pregunta pendiente: por ejemplo, definición de los 95 m² anunciados.
  • Evidencia disponible: documento, fecha y apartado concreto.
  • Información que falta: desglose, plano o comprobación correspondiente.
  • Persona o fuente que puede aclararla y fecha de la petición.
  • Efecto provisional: dato no utilizado, comparación pendiente o alcance limitado.
  • Resolución: qué se confirmó, con qué soporte y cuándo.

Cómo compartir la documentación con cuidado

Prepara una copia para compartir y conserva el original. Oculta datos personales que no sean necesarios para la consulta concreta, sin alterar los datos técnicos que se pretende comprobar. No publiques una escritura o nota simple completa como ejemplo de un artículo.

La ausencia de un documento no obliga a inventar su contenido. Puedes preparar una ficha parcial e indicar exactamente qué impide avanzar.

Prepara la información de tu vivienda

Obtén una ficha con los datos y las comprobaciones pendientes. El precio de mercado requiere comparables suficientes; cobertura inicial en Valencia.

Preparar mi ficha gratuita
Idea clave

La documentación no sustituye el análisis de mercado, pero permite demostrar qué inmueble se ha valorado y qué datos siguen pendientes de confirmar.

Fuentes y referencias

Sede Electrónica del CatastroRegistro de la Propiedad y nota simple — Registradores