Identifica qué está incluido

Comprueba si el precio incorpora una o varias plazas, trastero y otros elementos. Registra si son vinculados, independientes u opcionales.

No asumas que todos los anuncios describen los anexos de la misma manera. Conserva la fuente de la información.

Busca evidencia específica

Observa ventas u ofertas de anexos comparables en el mismo entorno y diferencias entre viviendas semejantes con y sin ellos.

Acceso, tamaño, maniobra, seguridad y escasez influyen. Una plaza difícil no tiene el mismo valor que una plaza cómoda aunque compartan edificio.

Resta antes de dividir

Cuando exista una estimación defendible del anexo, sepárala del precio total antes de calcular el €/m² residencial.

Realiza la misma operación en todos los comparables. La consistencia del método importa más que utilizar una cifra aparentemente exacta.

Expón el ajuste

Muestra el precio observado, el valor asignado al anexo y el precio residencial resultante. Si la evidencia es débil, utiliza un intervalo.

Evita corregir dos veces: una vez separando el anexo y otra mediante un ajuste general que ya lo incluye.

Idea clave

Los anexos deben hacerse visibles y comparables antes de calcular el valor unitario de la vivienda.